Un adolescente de Kentucky, Henry Willis, murió por suicidio usando una pistola construida a partir de un kit de 'arma fantasma' comprado en línea de Husky Armory LLC. Su familia presentó una demanda por homicidio culposo, alegando que la compañía violó las regulaciones federales al vender los kits de ensamblaje a menores de edad sin una verificación de antecedentes adecuada o verificación de edad. Un jurado otorgó recientemente a la familia $ 104.2 millones, lo que lo convierte en el mayor pago contra un vendedor de armas en la historia. El veredicto sigue los recientes fallos de la Corte Suprema que apoyan las regulaciones federales sobre armas fantasmas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el caso como una importante victoria legal contra los fabricantes de armas que supuestamente explotan las lagunas regulatorias.



