El Tribunal Supremo de Filipinas desestimó los cargos de desacato indirecto contra analistas políticos y figuras públicas que criticaron su fallo sobre el proceso de juicio político de la vicepresidenta Sara Duterte. El tribunal dictaminó que sus críticas, incluidas las acusaciones de parcialidad judicial y de socavar la separación de poderes, se encontraban bajo las protecciones constitucionales. Los peticionarios, representados por abogados afiliados a la familia Duterte, habían acusado a los críticos de hacer comentarios "maliciosos" y "ofensivos".
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el tema tiene un contenido políticamente sensible en relación con la imparcialidad judicial y la influencia del poder ejecutivo, el artículo presenta el razonamiento del tribunal y los argumentos de ambas partes sin apoyar abiertamente ninguna de las dos perspectivas.





