El gobierno federal mexicano ha comprado una póliza de seguro de 715 millones de dólares para proteger el proyecto Tren Maya contra el terrorismo y el sabotaje. La póliza cubre las pérdidas o daños físicos causados por actos de terrorismo o sabotaje, definidos como acciones violentas destinadas a influir en los gobiernos o inculcar miedo. El seguro, válido hasta el 31 de diciembre de 2026, es el segundo año consecutivo contratado directamente con la compañía estatal Agroasemex, que se ha enfrentado a acusaciones de irregularidades. En caso de un ataque terrorista, el Tren Maya podría recibir hasta 300 millones de dólares, con una responsabilidad máxima de 11.755 millones de dólares. La presidenta Claudia Sheinbaum niega la existencia de terrorismo en México y argumenta que el término permite la interferencia de Estados Unidos en asuntos de seguridad nacional. La definición de terrorismo del Departamento de Estado de Estados Unidos ha aumentado la presión sobre México para etiquetar a los cárteles de la droga y las organizaciones criminales como terroristas, lo que potencialmente permite la participación militar de Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la compra de la póliza de seguro como una respuesta a las presiones externas, particularmente de los Estados Unidos, lo que implica que el gobierno mexicano está siendo forzado a adoptar una postura políticamente sensible.




