Un estudiante francés de 19 años llamado Didier Gaspard Owen Maximilien fue multado con SGD600 (aproximadamente 406 €) por las autoridades de Singapur por publicar un video en línea de él lamiendo una pajita y reinsertándola en una máquina expendedora de jugo de naranja. El acto, capturado en cámara y compartido en Instagram bajo el título 'la ciudad no es segura', provocó una reacción generalizada y condujo a su arresto. Singapur aplica estrictas regulaciones de orden público e higiene, y el caso destaca la postura de tolerancia cero del país hacia el comportamiento perturbador. Si bien los fiscales reconocieron que el delito era menos grave debido a que no se causó daño público, apoyaron la multa como elemento disuasivo. El operador de la máquina expendedora, iJooz, reemplazó todas las 500 pajitas en las máquinas afectadas después del incidente. Esto se alinea con las sanciones más estrictas de Singapur por disturbios públicos, incluida la reciente deportación de un hombre australiano por perseguir a una celebridad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una consecuencia legal por una violación de comportamiento público sin un marco ideológico abierto. Informe sobre el sistema legal y las normas sociales de Singapur sin promover una agenda política específica. El tono permanece neutral, centrándose en el proceso legal y público





