Francia ha implementado una prohibición nacional de los teléfonos móviles en todos los niveles de la educación, desde el preescolar hasta la educación secundaria. El ministro de Educación, Édouard Geffray, enfatizó la importancia de reducir el tiempo de pantalla para proteger el desarrollo intelectual y cognitivo de los estudiantes, citando preocupaciones por la disminución del vocabulario y las habilidades de comprensión. Los estudiantes deben almacenar sus teléfonos en contenedores designados durante las horas escolares, con excepciones para necesidades médicas y uso educativo supervisado. La ley fue aprobada por el parlamento en julio y entró en vigencia antes del nuevo año académico, a pesar del limitado tiempo de preparación para las escuelas. El presidente Emmanuel Macron inicialmente intentó extender la prohibición para prohibir el uso de las redes sociales por parte de menores de 15 años, pero esto fue declarado inconstitucional por el máximo tribunal de Francia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la prohibición del teléfono como una intervención necesaria para combatir una "crisis intelectual" causada por el tiempo excesivo de pantalla, usando un lenguaje fuerte como "gran crisis de salud, intelectual, cognitiva e incluso cívica".






