David Hearn, un ex piloto olímpico de canoa, se declaró inocente de los cargos de dañar la piscina reflectante del Lincoln Memorial, un caso que ha sido criticado por algunos como un exceso de los fiscales. El incidente ocurrió poco antes del 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, en medio de un gran proyecto de renovación iniciado por el entonces presidente Donald Trump. Hearn afirma que tocó la superficie de la piscina a petición de un trabajador del parque y accidentalmente desalojó un pedazo de sellador, causando menos de $ 1,000 en daños. Su equipo legal argumenta que la fiscalía carece de pruebas sólidas y que tocar la piscina no es ilegal. Los fiscales sostienen que dañar los monumentos nacionales es una ofensa grave. Hearn permanece pendiente de juicio libre, con una audiencia fijada para el 5 de agosto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las dos perspectivas - los argumentos de los acusados contra la acusación y la postura de los fiscales - sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.






