Dos ex futbolistas iraníes, Fatemeh Pasandideh y Atefeh Ramezanisadeh, expresaron su orgullo después de haber obtenido la ciudadanía australiana tras su decisión de buscar asilo en Australia. Forman parte de un grupo más grande de siete atletas iraníes que protestaron contra el canto obligatorio del himno nacional antes de un partido durante la Copa Asiática Femenina en marzo. La protesta llevó a que las autoridades iraníes las etiquetaran como "traidores". Mientras que otras cinco finalmente regresaron a Irán, Pasandideh y Ramezanisadeh permanecieron en Australia y recibieron la ciudadanía en una ceremonia a la que asistió el ministro del Interior Tony Burke. Ambas expresaron su gratitud y alivio emocional por convertirse en australianas. Mientras tanto, los atletas restantes que regresaron a Irán fueron vistos entrando al país desde Turquía, y los funcionarios iraníes los dieron la bienvenida públicamente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas, la de los atletas que buscan asilo y la del gobierno iraní que les da la bienvenida, sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.



