El 28 de julio, la FIFA anunció planes para crear una nueva filial comercial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en $ 20 mil millones, con el objetivo de recaudar hasta $ 4.2 mil millones a través de participaciones minoritarias vendidas a inversores externos. La propuesta, que permitiría a la FIFA retener el control total sobre la gobernanza y las regulaciones del fútbol, se presentará a sus 211 asociaciones miembros y al Consejo de la FIFA para su aprobación. Sin embargo, el plan se ha enfrentado a una fuerte oposición de la UEFA, que criticó la medida como un cruce de la línea al intentar comercializar la gobernanza del fútbol y la falta de transparencia con respecto a los beneficiarios financieros. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la iniciativa como un paso hacia la democratización del fútbol a nivel mundial y garantizar el desarrollo sostenible en todo el deporte.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien la propuesta implica una importante comercialización de la gobernanza del fútbol, el artículo presenta tanto la justificación de la FIFA como las preocupaciones de la UEFA sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.



