La Reserva Federal de los Estados Unidos decidió mantener su tasa de interés clave sin cambios en el 3.6%, a pesar de que tres funcionarios disidentes estaban a favor de un aumento de la tasa. La decisión se produce en medio de una inflación persistente por encima del objetivo del 2%, influenciada por factores como el aumento de los precios de la energía por la guerra de Irán, el gasto en tecnología que aumenta los costos de artículos como chips de computadora y electricidad, y los aranceles de la era Trump que contribuyen a las presiones inflacionarias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de la decisión de la Fed, tomando nota tanto de la postura de la mayoría como de las opiniones disidentes.





