Se descubrieron artefactos explosivos improvisados cerca de una central eléctrica de carbón en Alemania, que causaron daños a las líneas eléctricas e interrumpieron temporalmente el suministro de electricidad. Los dispositivos se encontraron en la subestación Preilack, que distribuye energía de la planta de Jaenschwalde, que utiliza tanto lignito como residuos como combustible. Al menos un dispositivo detonó, aunque otros no se activaron, y no se reportaron lesiones. El operador de la planta de energía, LEAG, declaró que se produjo un ataque en la subestación, mientras que también se observó una falla técnica en la planta. El operador de la red 50 Hertz confirmó daños en múltiples líneas, pero no identificó a los autores.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción de los hechos de un incidente de sabotaje de infraestructuras sin tomar una postura política abierta, informa sobre las acciones de autores desconocidos e incluye declaraciones tanto del operador de la central eléctrica como del operador de la red, manteniendo un enfoque equilibrado. S



