El Comisario de Asuntos Internos de la UE, Magnus Brunner, declaró que el bloque necesita reducir el número de visas emitidas a ciudadanos rusos, alineándose con las preocupaciones de los estados bálticos. Señaló que si bien el número de visas ha disminuido significativamente desde el comienzo de la guerra, siguen siendo demasiado altos en su opinión, contradiciendo el apoyo a Ucrania. Brunner enfatizó que la emisión de visas a los rusos es inconsistente con la solidaridad europea con Ucrania, aunque reconoció que los plazos para la acción serían determinados por los ministros de Relaciones Exteriores. Mientras tanto, el ministro de Justicia irlandés, Jim O'Callaghan, expresó su simpatía por las preocupaciones. Por separado, hay investigaciones en curso sobre la planta Aughinish Alumina en Limerick, propiedad de una empresa matriz rusa, debido a las acusaciones de que sus productos se utilizan en los esfuerzos militares de Rusia contra Ucrania.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la reducción de los visados rusos como un paso necesario para mostrar solidaridad con Ucrania, lo que implica que permitir a los ciudadanos rusos ingresar a la UE socava esta postura.





