Tres grandes sindicatos en Argentina, CGT, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores, rechazaron la última reunión del Consejo Salarial, acusando al gobierno del presidente Javier Milei y a representantes empresariales de profundizar la disminución del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Los sindicatos criticaron el formato virtual de la reunión y afirmaron que representaba una "vacificación" del cuerpo tripartito. Ahora esperan que el gobierno establezca el nuevo salario mínimo a través de un decreto. Los sindicatos habían exigido anteriormente reuniones en persona y la reactivación de varios comités dentro del consejo, incluidos los centrados en el empleo, la producción y la capacitación profesional. También propusieron establecer una canasta de referencia para alinear futuras discusiones salariales con el costo de vida. Estas propuestas fueron ignoradas por la rama ejecutiva. En términos de aumentos salariales, los sindicatos propusieron elevar el salario mínimo a $911,220 y $993,300 en julio y en diciembre, basándose en las expectativas de la actualización de la revisión del anterior programa de "Suplemento de salario social", que también fue vinculado a la reinstalación de los sindicatos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el conflicto como una lucha entre los sindicatos (izquierda) y el sector gubernamental/empresarial (derecha), enfatizando las demandas de los sindicatos por salarios más altos y una participación más democrática en la toma de decisiones.





