El artículo es una carta al actual gobierno esloveno, liderado por el primer ministro Janez Janša, exigiendo la destitución inmediata del alcalde Janković, acusado de ser un terrorista comunista político. El autor afirma que Janković está aterrorizando a Ljubljana al prohibir el entierro de víctimas de la Segunda Guerra Mundial, poniendo en peligro el suministro de agua de los residentes si no se adhieren al comunismo. El escritor critica la influencia continua de la ideología comunista en la política eslovena, sugiriendo que se ha adaptado para seguir las pautas de 'Soros'. Acusan al ex líder Jože Pučnik (Kučan) de alinearse con la democracia occidental mientras mantiene un enfoque político totalitario en Ljubljana. El autor argumenta que la constitución de Eslovenia, redactada en gran medida por comunistas, incluido el Dr. France Bučar, aún permite el control comunista a pesar de las reformas democráticas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el actual gobierno esloveno y el sistema político como influenciados por ideologías comunistas, acusando a líderes como Kučan de hipocresía al afirmar apoyar la democracia occidental mientras mantiene prácticas autoritarias.






