El senador Enrique Inzunza Cázarez reapareció en el Senado después de cuatro meses de ausencia, negando las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos de vincularlo con el Cártel de Sinaloa. En una conferencia de prensa, negó ser 'narcolegislador' y llamó a la Fiscalía General de la República (FGR) a cerrar la investigación en su contra. Afirma que las acusaciones son parte de una campaña política y mediática y que su ausencia fue debido a visitas familiares y trabajo legislativo. Rechazó cualquier vínculo con grupos del crimen organizado y destacó su compromiso con las instituciones y la Constitución.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acusaciones contra Inzunza como políticamente motivadas en lugar de legalmente válidas, enfatizando su inocencia y retratando la investigación como parte de un ataque político más amplio.




