Mongolia acoge la 17a Conferencia de las Partes en la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (COP17), con funcionarios que enfatizan la necesidad urgente de abordar la degradación y la desertificación de la tierra como una amenaza crítica para la estabilidad global y el crecimiento económico. La conferencia, celebrada en Ulaanbaatar, reúne a representantes de más de 190 naciones para discutir estrategias para revertir la pérdida de tierras y mejorar la resiliencia climática. Los funcionarios destacan que la degradación de la tierra afecta a más de tres mil millones de personas en todo el mundo, y el 40 por ciento de la tierra del mundo sufre de degradación severa y sequía.
Esta crisis amenaza la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua y los medios de vida de millones de personas, especialmente en las regiones que dependen de los pastizales para el pastoreo de ganado. El problema es especialmente grave en Mongolia, donde casi el 77 por ciento de la tierra del país, que se extiende entre Rusia y China, está degradada. Más de un tercio de los mongoles dependen del pastoreo, pero en los últimos años han visto impactos devastadores por condiciones climáticas extremas. En 2023 y 2024, las sequías severas de verano fueron seguidas por tormentas de invierno excepcionalmente duras conocidas como "dzud", lo que llevó a la pérdida de más de siete millones de animales.
Estos eventos han ejercido una inmensa presión sobre las comunidades locales, destacando la profunda conexión entre la salud de la tierra y la supervivencia humana. La escala del problema se extiende mucho más allá de Mongolia. Las tierras de pastoreo, que cubren grandes porciones de la superficie de la Tierra, soportan casi el 70 por ciento de la alimentación del ganado mundial. Sin embargo, estas tierras son cada vez más vulnerables a la desertificación, con dos mil millones de personas que dependen de ellas para su sustento. Según la ejecutiva de la ONU, Yasmine Fouad, la degradación de la tierra ya no es un desafío ambiental abstracto, sino una amenaza tangible para la producción de alimentos, la seguridad del agua y la estabilidad económica.
Los efectos de la degradación de la tierra ya son evidentes en la vida diaria, impactando en todo, desde la producción agrícola hasta la resiliencia de la comunidad. Las implicaciones financieras de estos desafíos son igualmente asombrosas. Las estimaciones globales sugieren que la degradación de la tierra y la sequía colectivamente cuestan a la economía mundial casi $ 900 mil millones anuales. Las sequías por sí solas representan aproximadamente $ 300 mil millones en pérdidas anuales, lo que refleja un fuerte aumento en frecuencia e intensidad desde 2000.
Los gobiernos y las organizaciones tienen ahora la tarea de encontrar formas de cerrar la creciente brecha entre los fondos requeridos y los disponibles. En el corazón de la COP17 está el objetivo de transformar las discusiones en soluciones viables. Basándose en los resultados de la COP16 anterior en Arabia Saudita, los delegados se centran en mejorar la resistencia a la sequía, promover la agricultura sostenible y proteger la salud del suelo. Los temas clave incluyen el desarrollo de sistemas de alerta temprana, realizar evaluaciones de vulnerabilidad y fomentar la cooperación internacional.
El primer ministro de Mongolia, Nyam-Osoryn Uchral, pidió un cambio decisivo hacia la implementación, afirmando que la conferencia tiene como objetivo ir más allá de los compromisos y hacia resultados medibles. Uno de los desafíos centrales discutidos en la COP17 es el importante déficit de financiación para los esfuerzos de restauración de la tierra. Las inversiones actuales son de solo $ 77 mil millones anuales, mientras que se estima que se requieren $ 355 mil millones cada año para lograr un progreso significativo. Una parte sustancial de esta brecha radica en la participación limitada del sector privado, que contribuye con menos del seis por ciento de la financiación global para tales iniciativas.
Para abordar esto, los organizadores están promoviendo marcos de colaboración, como el Foro Business4Land, diseñado para reunir a gobiernos, bancos de desarrollo, empresas e inversores. Estas asociaciones tienen como objetivo aprovechar la experiencia y el capital del sector privado para impulsar proyectos de restauración a gran escala y mejorar la preparación para la sequía.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor