El 26 de junio, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy anunció una campaña de 40 días contra objetivos rusos con el objetivo de influir en Rusia y poner fin a la guerra. Desde entonces, Ucrania ha intensificado los ataques contra los territorios ocupados, incluida Crimea, y lanzó ataques de misiles de largo alcance contra Moscú y San Petersburgo, causando escasez de combustible en Rusia. Los analistas sugieren que el marco de tiempo de 40 días hace referencia al simbolismo ortodoxo cristiano, lo que implica que Rusia está en un 'purgatorio' metafórico que decide su destino. La campaña se considera tanto una guerra psicológica como un intento de interrumpir la infraestructura energética de Rusia. Los expertos señalan que los tiempos se alinean con las elecciones parlamentarias rusas en septiembre, con el objetivo de presionar a Putin demostrando su capacidad para atacar dentro de Rusia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas de los analistas y no favorece a un lado sobre el otro. Explica las razones estratégicas y simbólicas detrás de la campaña de 40 días de Ucrania, al tiempo que reconoce su impacto potencial en Rusia sin tomar una postura clara sobre si la campaña tendrá éxito o fracaso.





