El gobierno argentino ha reconocido que la imagen pública del presidente Javier Milei no se ha recuperado fuertemente tras el escándalo que involucra al ex jefe de gabinete Manuel Adorni, y los funcionarios están evaluando cuidadosamente su estrategia electoral antes de las elecciones de 2027.
Los funcionarios dentro de la coalición gobernante reconocen que si bien las consecuencias del caso Adorni, donde fue formalmente convocado por las autoridades judiciales, aún no ha causado un cambio definitivo en la percepción pública, ha dejado persistentes preocupaciones sobre la integridad de la administración. La controversia Adorni, que comenzó con acusaciones de enriquecimiento ilícito, ha complicado la narrativa del gobierno de austeridad y transparencia. Adorni, que había sido un aliado cercano del presidente y protegido por Javier y Karina Milei durante casi cuatro meses, renunció a su cargo en junio.
Su salida no restableció inmediatamente la confianza en la administración, ya que los críticos argumentan que el episodio socavó la credibilidad del gobierno.
Aunque el partido sigue comprometido con sus principios ideológicos, los funcionarios creen que asegurar un apoyo más amplio será crucial para el éxito. Esto incluye presionar por la eliminación de las elecciones primarias (PASO), una medida ampliamente apoyada por la coalición gobernante. La idea es que la eliminación de PASO permitiría al gobierno consolidar el poder de manera más efectiva y limitar la influencia de las facciones rivales, particularmente la oposición peronista.
Esto sugiere que, si bien el presidente conserva un grado de favor público, sus índices de aprobación no han alcanzado los niveles necesarios para garantizar una victoria decisiva. El clima económico actual complica aún más las cosas, con señales mixtas de sectores clave. Datos recientes del Monthly Economic Activity Estimator (EMAE) muestran que el comercio minorista y la manufactura continúan contrayéndose, mientras que la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la minería siguen siendo relativamente resistentes. Estas tendencias divergentes destacan los desafíos de mantener el apoyo público en medio de la incertidumbre económica.
A pesar de estos desafíos, los funcionarios del gobierno mantienen una postura confiada, con el presidente Milei y el ministro de Economía Luis Caputo enfatizando que las políticas están progresando según lo planeado. Sin embargo, dentro de la administración, hay conciencia de que el éxito a largo plazo del programa depende de qué tan bien resuene con los votantes. El gobierno también está monitoreando los cambios en las expectativas de los votantes, y algunos sugieren que el electorado ya ha recibido beneficios tangibles como el control de la inflación y el superávit fiscal, y ahora espera soluciones a problemas como la disminución del poder adquisitivo y las tasas de empleo.
En el ámbito político, el papel de Karina Milei, hermana del presidente y jefa de la oficina presidencial, sigue siendo fundamental. Ha expresado escepticismo hacia los datos de las encuestas, habiendo dudado previamente de la probabilidad de que LLA gane en 2025.
Las recientes acciones legislativas de los aliados de la LLA han suscitado preocupaciones entre los funcionarios del gobierno, incluidos los intentos de aprobar leyes relacionadas con la venta de tierras extranjeras y las regulaciones de gestión de incendios. Estos desarrollos han provocado precaución dentro de la administración, ya que podrían afectar el panorama político previo a las elecciones.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor