Dani Alves, un ex futbolista brasileño que estuvo encarcelado durante 14 meses después de ser declarado culpable de agresión sexual, ha cambiado recientemente el enfoque de sus problemas legales a las actividades religiosas. Después de ser liberado de la prisión, comenzó a compartir su fe públicamente, afirmando que quiere 'dar testimonio' y decirle a los jóvenes que es cristiano e hijo de Dios. Su participación en las actividades de la iglesia creció rápidamente, lo que lo llevó a hablar en grandes reuniones, incluida una congregación de más de 35,000 personas en el estadio Metropolitano de Madrid y otro evento en Guatemala. La fiscalía ha apelado contra su absolución por el Tribunal Supremo de Cataluña, que lo absolvió de cargos, y espera una decisión de la Corte Suprema de España.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre el caso legal de Dani Alves y las actividades religiosas posteriores sin favorecer abiertamente a ningún lado.






