El Real Madrid se aseguró su décima victoria en el Trofeo Teresa Herrera con un gol de Brahim Díaz en el último minuto durante su partido contra el Deportivo La Coruña en Riazor el 12 de agosto de 2026. El partido, parte de los preparativos de pretemporada de Madrid, terminó 1-0 a favor de los visitantes, con Brahim anotando en el minuto 45. El gol se produjo después de un error defensivo del portero del Deportivo Leo Román, que acababa de hacer una salvación de un largo lanzamiento de Andrii Lunin. El balón cayó en el camino de Brahim, y lo controló antes de terminar con un disparo con el pie derecho más allá de Román, asegurando la victoria para Madrid.
El equipo de José Mourinho, que aún carecía de jugadores clave como Courtois, Mbappé, Cucurella y otros, parecía vacilante en el ataque y carecía de la intensidad habitual. El trío de mediocampistas de Camavinga, Bernardo Silva y Arda Güler lucharon por crear oportunidades, mientras que la pareja ofensiva de Brahim y Vinícius Júnior no logró generar amenazas consistentes. A pesar de esto, Madrid logró dominar la posesión durante gran parte del juego, aunque su falta de urgencia y ritmo se hizo evidente. El Deportivo, bajo el gerente Antonio Hidalgo, presentó una defensa compacta y bien organizada, limitando las posibilidades de Madrid.
La única oportunidad real para el Deportivo llegó en el minuto 39, cuando un cruce de Lucas Noubi fue salvado por Lunin, lo que provocó un rápido contraataque que condujo al gol decisivo de Brahim. El gol llegó justo antes del medio tiempo, sellando la ventaja de Madrid y marcando el tono para el resto del partido. Mourinho, que regresó a España después de casi dos décadas, presentó una alineación experimental destinada a probar diferentes combinaciones antes de la próxima temporada.
El entrenador portugués optó por Endrick en la parte delantera, con Güler como centrocampista junto a Camavinga y Bernardo Silva. Esta configuración hizo poco para aliviar las dificultades del Madrid en la transición, especialmente cuando se enfrentaba a una defensa apretada. La ausencia de Rodri, que estaba cerca de unirse al club, dejó un vacío en las áreas centrales, lo que obligó a Mourinho a depender de jugadores mayores como Valverde y Fede Valverde para proporcionar estabilidad. A pesar de la falta de cohesión, la capacidad del Madrid para capitalizar las piezas fijadas resultó crucial. El equipo creó varias oportunidades de esquinas y tiros libres, aunque no pudieron convertirlas en goles.
La actuación destacó tanto las fortalezas como las debilidades del equipo, con Brahim emergiendo como el jugador sobresaliente. Su gol mostró sus habilidades técnicas y compostura bajo presión, ofreciendo una visión del potencial que ha atraído comparaciones con algunos de los mejores atacantes de la liga. El partido también vio varios reemplazos, con Mourinho dando minutos a jugadores más jóvenes como Trent Alexander-Arnold, Lamini Fati y Carlos Espí. Estos cambios reflejaron el deseo del entrenador de integrar nuevas caras en el equipo mientras mantenía la estructura central del equipo.
Sin embargo, el rendimiento general sugirió que el Madrid necesitará tiempo para congelarse como unidad, especialmente dadas las altas expectativas que se les han puesto tras sus recientes éxitos. A medida que continúa la pretemporada, el Real Madrid enfrentará nuevos desafíos para encontrar consistencia y ritmo.
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