Un estudio publicado en la revista Scientific Reports revela que las pirámides de Egipto, particularmente la Gran Pirámide de Giza, fueron construidas con características diseñadas para soportar terremotos hace más de 4600 años. Investigadores del Instituto Nacional de Investigación de Astronomía y Geofísica de Egipto (NRIAG) instalaron sensores en la pirámide para medir su reacción a las vibraciones del suelo. Los hallazgos indican que la estructura vibra a una frecuencia diferente a la del terreno circundante, evitando la resonancia durante los terremotos, que pueden amplificar los temblores y dañar los edificios. Los factores que contribuyen a la estabilidad de la pirámide incluyen una base ancha, un centro de gravedad bajo, una geometría simétrica y millones de bloques de piedra uniformemente ajustados. Además, las cámaras de relieve sobre la Cámara del Rey ayudan a disipar la energía sísmica antes de que llegue a las áreas sensibles de la estructura.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza la investigación científica sobre las técnicas de ingeniería antiguas utilizadas en la construcción de la Gran Pirámide de Giza. Presenta información fáctica basada en un estudio realizado por investigadores egipcios y no exhibe ningún sesgo ideológico o político. El contenido se centra en la no




