El artículo discute las disparidades históricas de género en la educación en Chile, que se remontan a la fundación de escuelas secundarias a principios del siglo XIX, que inicialmente se establecieron exclusivamente para niños. Se crearon equivalentes femeninos décadas más tarde, pero ofrecieron diferentes planes de estudio, excluyendo a las niñas de materias como geometría, química, agricultura y vacunación, mientras se centraban en la economía doméstica, la costura y el bordado. A las mujeres no se les permitió ingresar a la educación superior hasta 1927, después de múltiples esfuerzos por parte de educadoras. Aunque las reformas educativas en el siglo XX integraron gradualmente los géneros en el mismo plan de estudios, las brechas persistentes permanecen hoy en día, particularmente en los campos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis históricamente fundamentado de la desigualdad sistémica de género en la educación sin favorecer abiertamente ninguna ideología política, critica las políticas históricas y sus efectos en curso, pero no aboga por soluciones políticas específicas ni se alinea con una posición política particular.



