Según Greenpeace, se ha formado una plataforma de petróleo de unos 600 kilómetros cuadrados, en la que la biodiversidad local está en peligro, incluidos los arrecifes de coral, los crustáceos marinos, las aves marinas y los lagos marinos. El tanque se ha registrado en la flota de tesoros rusa y se ha cargado de petróleo en el puerto de Novorossijsk. La causa exacta del accidente sigue sin estar clara, aunque se especula sobre un ataque por parte de Ucrania. El Ministerio de Transporte de Omán ha pedido a los propietarios del barco y su carga que se trasladen a la zona afectada.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo subraya la amenaza medioambiental que representa el tanque de petróleo derribado en el suelo y lo vincula con aspectos geopolíticos, como la "flota fantasma" rusa y los posibles ataques de Ucrania.






