Dori Ghezzi, esposa del fallecido cantautor Fabrizio De André, ha hablado públicamente sobre la controversia que rodea la presencia de Matteo Salvini en un concierto celebrado en memoria de su marido en la granja Agnata. El incidente ocurrió durante una actuación del cantante Diodato, que pretendía ser un homenaje a De André. Sin embargo, el evento se convirtió en un punto de inflamación política después de que un espectador criticó la asistencia de Salvini, lo que llevó a una confrontación que interrumpió la atmósfera del concierto. La disputa comenzó cuando una mujer abandonó el lugar después de su objeción a la presencia de Salvini, lo que provocó una reacción de parte de la audiencia.
Ghezzi, que estaba presente con el viceprimer ministro, optó por intervenir y alentar la calma. Esta acción provocó discusiones dentro de la familia De André, particularmente después de que un video publicado en línea por Alice, sobrina de Ghezzi, criticara la celebración continua de De André a la luz de sus opiniones políticas. En una entrevista con La Stampa, Ghezzi enfatizó su postura en contra de excluir a las personas de los espacios públicos simplemente porque tienen opiniones políticas diferentes.
Ghezzi señaló que Diodato había estado actuando con gran intensidad y respeto por De André, lo que lo hacía crucial para preservar la atmósfera del evento. Ghezzi explicó además que si bien el desacuerdo y la crítica son legítimos, la idea de expulsar a alguien debido a diferentes puntos de vista es inaceptable. Sus comentarios contrastaban fuertemente con los de su sobrina, Alice, quien había acusado a quienes seguían honrando a De André de ignorar su postura crítica hacia el poder. Ghezzi rechazó esta interpretación, insistiendo en que De André no era un símbolo que se protegiera únicamente a través de la lealtad política. En cambio, lo vio como una figura compleja cuya música hablaba a los marginados y excluidos.
La granja Agnata, donde tuvo lugar el concierto, tiene un profundo significado personal para Ghezzi y De André. Fue la casa donde ambos vivieron y el lugar de su secuestro en 1979. Hoy en día, opera como un agriturismo visitado por los fanáticos que buscan conectarse con la vida de De André.
Durante el concierto, el propio Diodato reconoció su distancia de ciertas perspectivas políticas, pero enfatizó su deseo de garantizar que nadie fuera excluido de la participación con la música de De André. Esperaba que las canciones aún pudieran ofrecer una visión de la política, incluso para aquellos que tienen puntos de vista opuestos. Ghezzi se hizo eco de este sentimiento, enmarcando el incidente no como una defensa de Salvini, sino como una reafirmación de la necesidad de que el legado de De André continúe siendo escuchado y debatido, independientemente de la alineación política.
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