Las acciones militares israelíes desde octubre de 2023 han destruido aproximadamente el 95% de las tierras de cultivo de Gaza, dejando a los agricultores desplazados luchando por sobrevivir. Áreas alguna vez fértiles como el barrio de Sheikh Ijlin en la ciudad de Gaza se han reducido a tierras baldías estériles debido a la expansión de la excavación y el conflicto en curso. Muchos palestinos desplazados ahora cultivan pequeñas parcelas de tierra cerca de sus tiendas para cultivar cultivos esenciales como tomates, berenjenas y molokhia para mantener a sus familias. La destrucción de los sistemas de riego, las tierras de cultivo y la infraestructura ha reducido drásticamente la productividad agrícola a menos del 15% de los niveles anteriores a la guerra. Los expertos argumentan que esta devastación no es accidental, sino parte de una estrategia deliberada destinada a socavar el sistema alimentario de Gaza, forzando la dependencia de la ayuda extranjera y creando una dependencia económica a largo plazo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la destrucción de las tierras de cultivo de Gaza como un acto deliberado de guerra destinado a crear dependencia y matar de hambre a la población, utilizando términos fuertes como "guerra genocida" y "hambre artificial".




