La Cámara de Diputados de la República Argentina aprobó una controvertida reforma a la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en medio de acalorados enfrentamientos políticos y la retirada del bloque Unión por la Patria (UP). La reforma, que fue aprobada con 42 firmas, busca centralizar la función de la autoridad monetaria en torno a la preservación del valor del peso, prohibir la financiación a la tesorería nacional y las provincias e imponer condiciones más estrictas para la remoción de funcionarios bancarios. La decisión se tomó durante una sesión de los Comités de Finanzas y Presupuesto, liderados por los legisladores de La Libertad Avanza (LLA), Santiago Pauli y Alberto BerBertie Benegas Lynch.
La reforma introduce modificaciones técnicas al texto original, incluyendo un cambio en cuanto a las reservas requeridas. Anteriormente, los bancos estaban obligados a mantener depósitos en efectivo en el BCRA como parte de sus requisitos de reservas. Ahora, el efectivo que se mantiene dentro de los propios bancos puede contar para este requisito. Este cambio tiene como objetivo aumentar la autonomía de las instituciones financieras al tiempo que refuerza el papel del banco central en el mantenimiento de la estabilidad monetaria.
Para defender la iniciativa, la coalición gobernante invitó a cinco economistas alineados con sus políticas económicas, Miguel Boggiano, Héctor Rubini, Ramiro Castiñeira, Aldo Abram y Claudio Zuchovicki, para proporcionar explicaciones técnicas. Sin embargo, sus presentaciones rápidamente se convirtieron en debates políticos, causando incomodidad incluso entre las facciones aliadas. Boggiano citó las cifras de inflación utilizadas por el presidente Javier Milei para justificar la propuesta, acusando a los gobiernos anteriores, incluidos peronistas, kirchneristas, radicales y macristas, de usar sistemáticamente el banco central para devaluar el peso a través de prácticas fraudulentas. Esta acusación provocó indignación entre los aliados, particularmente del partido Pro.
Fernando de Andreis, un diputado Pro, desafió tanto a Boggiano como a Benegas Lynch por el tono político de la discusión. Silvana Giudici, la secretaria parlamentaria de LLA, intentó aliviar las tensiones al reconocer las críticas a los comentarios de Boggiano y disculparse con Pro, el MID y la UCR. Instó al perdón por cualquier sesgo político percibido en la presentación. Benegas Lynch más tarde se disculpó con sus aliados, aclarando que el problema no era el contenido de los discursos sino la falta de comunicación previa sobre su naturaleza política.
La tensión aumentó aún más cuando Itai Hagman criticó la inclusión de los economistas, llamando a la sesión un "programa de transmisión" y cuestionó las calificaciones de los oradores, que según él no tenían roles públicos. En respuesta, el bloque peronista decidió retirarse de la reunión.
A pesar de estas disputas, los cinco economistas continuaron abogando por la reforma, enfatizando la necesidad de restaurar la misión principal del banco central y alinearla con las mejores prácticas internacionales. Las reformas propuestas hacen eco de los modelos globales de independencia del banco central, como los de Chile, Perú, Colombia, Brasil y otros países que han mantenido con éxito la estabilidad monetaria al prohibir el financiamiento fiscal. Estos ejemplos destacan la importancia de la autonomía institucional en la lucha contra la inflación.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor