Un informe de las Naciones Unidas revela que en 2025, 113 países en desarrollo gastaron más en pagar la deuda externa que en educación, y algunas naciones como Sri Lanka asignaron hasta 16 veces más a la deuda que a la educación. Esta tendencia se ve agravada por una disminución proyectada del 30% en la ayuda global a la educación para 2027. Los países del África subsahariana gastaron 3.6 veces más en deuda que en educación, mientras que 18 naciones altamente endeudadas gastaron cinco veces más en deuda que en educación. Debt Justice informa que 56 países ahora gastan casi el 20% de sus ingresos totales en reembolsos de préstamos, con niveles de reembolso que alcanzan un máximo de 35 años. Los recortes de ayuda por parte de los Estados Unidos y Europa han reducido el financiamiento de la educación en $ 600 millones desde 2024, lo que agrava la tensión financiera en las escuelas y los salarios de los maestros. Los expertos advierten que los sistemas educativos debilitados obstaculizan el desarrollo económico y las capacidades de gestión de la deuda.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema a través de una lente crítica de las instituciones financieras internacionales y los donantes occidentales, enfatizando los impactos negativos del servicio de la deuda en la educación y el desarrollo.





