El 5 de agosto de 2026, el cuerpo de un bebé recién nacido fue descubierto en un armario en el municipio gallego de Sada por oficiales de la Policía Nacional. El descubrimiento siguió a una alerta del personal médico que había tratado a la presunta madre en un hospital de A Coruña. La mujer había ingresado a la sala de emergencias en julio con una fuerte hemorragia vaginal, que los médicos atribuyeron inicialmente al parto. Sin embargo, su negación de estar embarazada, a pesar de la presencia de la placenta dentro de ella, generó sospechas entre el equipo médico, lo que los llevó a notificar inmediatamente a las autoridades.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un trágico incidente que involucró la muerte de un recién nacido y la posterior investigación de las circunstancias que rodean la condición de la madre.






