El gobierno francés ha introducido nuevas regulaciones que requieren que las empresas obtengan el consentimiento explícito del consumidor antes de realizar llamadas de telemarketing. El reglamento define el consentimiento como "libre, específico, informado, inequívoco y revocable" para garantizar la autonomía del consumidor. Este cambio tiene como objetivo fortalecer la protección de datos y reducir las comunicaciones comerciales no solicitadas. Las empresas ahora deben implementar procedimientos para verificar y documentar este consentimiento antes de cualquier esfuerzo de ventas por teléfono.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el cambio normativo como una actualización legal neutral, centrada en la definición y los requisitos del consentimiento del consumidor.



