Los activistas ambientales afirman que las compañías de agua en Inglaterra y Gales están filtrando cinco veces más agua de la que ahorraría una prohibición nacional de tuberías de agua. La investigación de Greenpeace UK indica que se pierden 2.87 mil millones de litros de agua por día debido a las fugas, lo que equivale a llenar 1,150 piscinas olímpicas. En contraste, una prohibición total de tuberías de agua ahorraría aproximadamente 577 millones de litros diarios, o el 4% del suministro de agua. Este problema surge en medio de restricciones temporales de uso del agua impuestas a millones de residentes en el sur de Inglaterra, donde el uso de una tubería de agua es ahora ilegal con multas de hasta £ 1,000. La Agencia de Medio Ambiente informa de la disminución de los niveles de los ríos y las aguas subterráneas debido a las recientes olas de calor y la poca lluvia. Greenpeace critica al sector del agua privatizado por no invertir en infraestructura, señalando que no se han construido nuevos embalses importantes en más de tres décadas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión de las fugas de agua y las restricciones de uso como resultado de fallas sistémicas en la industria del agua privatizada, enfatizando la negligencia corporativa y la insuficiente inversión en infraestructura.






