El 24 de junio de 2026, dos grandes terremotos sacudieron Venezuela, con más de 5.000 muertos, según informes. Las operaciones de rescate continúan mientras los equipos internacionales y locales trabajan para localizar a los sobrevivientes en medio de una destrucción generalizada. El presidente interino, Delcy Rodríguez, calificó el evento como la 'catástrofe natural más brutal' en la historia de Venezuela. Más de 856 edificios fueron dañados, incluidos 190 que se derrumbaron por completo, siendo el estado norteño de La Guaira el área más afectada. Los terremotos, que midieron 7.2 y 7.5 en la escala de Richter, ocurrieron a solo 39 segundos de distancia y han provocado más de 1,300 réplicas. Venezuela ha accedido a 346 millones de dólares en fondos congelados del FMI para la reconstrucción, mientras que los Estados Unidos han contribuido con más de 300 millones de dólares en ayuda. Los residentes desplazados enfrentan desafíos con el acceso al agua limpia y el saneamiento adecuado, lo que genera preocupaciones sobre los riesgos para la salud.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo hace hincapié en el papel de las instituciones financieras internacionales como el FMI y el Banco Mundial en la prestación de ayuda y el restablecimiento de las relaciones con Venezuela después de la destitución de Nicolás Maduro, respaldada por los Estados Unidos.





