El gobierno argentino anunció la utilización de hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para financiar créditos hipotecarios a través de bancos. Esta medida vuelve a generar debate sobre el uso de fondos previsionales, especialmente tras las anteriores críticas del presidente Javier Milei contra gobiernos pasados que usaban estos recursos para otros fines. El ministro de Economía, Luis Caputo, justificó la iniciativa como un intento de ampliar el acceso a la vivienda, aunque los requisitos de ingresos exigen niveles muy altos, excluyendo a muchos jubilados y trabajadores de bajos ingresos. Se destacó la brecha entre los ingresos necesarios para acceder al crédito ($3,46 millones mensuales) y los ingresos reales de los jubilados ($482 millones), así como la comparación con la Canasta Básica (CBT). La decisión se analiza en el contexto del origen de los recursos del FGS, diseñado para apoyar el sistema previsional y recuerda una declaración de insuficiencia de las declaraciones de jubilación para mejorar los recursos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la medida gubernamental como una intervención que afecta directamente a los jubilados, destacando la desigualdad en el acceso a créditos hipotecarios y criticando la utilización de fondos de previsión.





