El Tribunal Constitucional de Colombia aprobó recientemente los aspectos clave de una reforma de pensiones estancada, que ahora enfrenta un mayor debate en el Congreso antes de entrar en vigencia en abril de 2027. La reforma incluye un tope para las pensiones financiadas por el estado a 2.3 salarios mínimos, pero deja espacio para la discusión sobre otras disposiciones. El ex presidente Álvaro Uribe ha criticado la reforma, argumentando que socava el ahorro de los trabajadores al eliminar los fondos de pensiones privados y los riesgos de corrupción a través de una mayor participación del sector público.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las críticas de Álvaro Uribe a la reforma de las pensiones junto con la aprobación del Tribunal Constitucional y el proceso legislativo.



