El Congreso mexicano comenzó su tercer y último año bajo un nuevo liderazgo, marcado por una propuesta de reforma constitucional contra la doble nacionalidad y un atraso de 304 proyectos de resolución. La reforma, liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum, tiene como objetivo exigir a los candidatos a la presidencia, al gobernador estatal y al alcalde de la Ciudad de México que renuncien formalmente a cualquier otra nacionalidad antes de registrarse como candidatos. Durante su mandato, también se les prohibiría adquirir otra nacionalidad, usar pasaportes extranjeros, ejercer derechos políticos en el extranjero o buscar protección diplomática. Esta iniciativa busca aclarar el estatus de quienes ya tienen doble nacionalidad y hacer cumplir requisitos más estrictos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la reforma propuesta contra la doble nacionalidad como una medida progresiva destinada a reforzar la soberanía nacional y reducir la influencia extranjera en la política.






