La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum propone enmiendas constitucionales para prohibir que los ciudadanos con doble nacionalidad ocupen cargos electos, con el objetivo de aislar a México de la influencia percibida de los Estados Unidos, particularmente de figuras como Donald Trump. Ella argumentó que un presidente mexicano debería representar exclusivamente a México, en contraste con los Estados Unidos, que permite la doble ciudadanía. Los críticos la acusan de tendencias autoritarias, citando otras reformas como la concesión al Instituto Nacional Electoral de poderes para invalidar elecciones influenciadas por entidades extranjeras. Los partidarios argumentan que estas medidas son necesarias para contrarrestar la creciente influencia de la extrema derecha en América Latina, ejemplificada por líderes como Abelardo de la Estela de Colombia y Daniel Noboa de Ecuador, ambos ciudadanos estadounidenses.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las propuestas de Sheinbaum como una medida defensiva contra la influencia estadounidense, alineándose con las preocupaciones izquierdistas sobre la interferencia extranjera y la expansión de la derecha.





