El artículo analiza la evolución de las estafas telefónicas en Chile, destacando dos casos recientes en los que las víctimas fueron engañadas por estafadores que se hicieron pasar por ejecutivos bancarios. En un caso, una mujer de 67 años llamada Teresa Herrera fue contactada por alguien que afirmaba ser un ejecutivo bancario y le pidió que proporcionara una nueva contraseña para su cuenta. Sospechó que algo estaba mal, llamó al banco y luego visitó una sucursal para confirmar que su cuenta era segura. En otro caso, una asistente dental de 38 años llamada Tania Salazar fue estafada con más de 1.2 millones de pesos después de ser convencida por un estafador para transferir dinero y hacer compras. Las autoridades señalan que, si bien ha habido una disminución en los casos reportados en comparación con los años anteriores, estas estafas siguen siendo frecuentes debido a su sofisticación y el hecho de que muchos incidentes no se informan.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información sobre un problema creciente de estafas telefónicas sin criticar ni alabar abiertamente a ninguna entidad o ideología política.




