La Fiscalía colombiana ha reactivado las órdenes de arresto contra 46 miembros de tres grupos armados, dos facciones de las antiguas FARC y un grupo paramilitar, que habían negociado previamente la paz bajo el presidente Gustavo Petro. Esta decisión sigue al actual presidente, Abelardo de la Espriella, que finaliza el proceso de diálogo con estos grupos, citando su falta de compromiso genuino con la paz. La medida revoca efectivamente el estatus suspendido de estos individuos, a los que se les había otorgado inmunidad temporal. La decisión marca un cambio de la política de "paz total" de Petro, que pretendía que todos los grupos armados ilegales cumplieran con la ley, pero fue abandonada debido a la percepción de falta de cooperación.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de la acción legal tomada por el gobierno colombiano, centrándose en los aspectos procesales de la reactivación de las órdenes de arresto, no favorece abiertamente a ninguna ideología o partido político, ni enfatiza posiciones ideológicas específicas más allá de las acciones declaradas.






