China realizó una prueba de misiles balísticos de largo alcance en el Pacífico el 6 de julio de 2026, marcando su segunda prueba desde 1980 y su primera prueba conocida de misiles balísticos lanzados desde submarinos (SLBM) a tal distancia. El misil, que se cree que es el modelo JL-2, viajó aproximadamente 7.300 km y aterrizó en aguas internacionales cerca de la Zona Libre Nuclear del Pacífico Sur. La prueba generó preocupación entre las naciones regionales y los Estados Unidos, ya que potencialmente viola el espíritu del Tratado de Rarotonga de 1986, que prohíbe las pruebas nucleares en el área. China proporcionó un aviso anticipado limitado, lo que provocó críticas de los Estados Unidos con respecto a la transparencia. Los analistas ven la prueba como un movimiento estratégico para mejorar las capacidades de disuasión nuclear naval de China.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del evento, citando múltiples perspectivas, incluidas las acciones militares chinas, las reacciones internacionales y los análisis de expertos.





