Los enfrentamientos, que involucraron artillería pesada y aviones no tripulados, ocurrieron cerca de la frontera con Sudán y duraron aproximadamente nueve horas. Un representante del TPLF declaró que hay una "desescalada", aunque no se proporcionaron cifras de víctimas. El TPLF acusó a las autoridades federales de intensificar las hostilidades y lanzó una ofensiva de infantería a gran escala, pero el gobierno federal no respondió de inmediato. El conflicto ocurre en una zona en disputa del oeste de Tigray, donde los grupos nacionalistas de la vecina región de Amhara tienen el control. Los combates han estado en curso a lo largo de la frontera del norte de Tigray, y ambas partes se acusan mutuamente de buscar un conflicto renovado. Este conflicto sigue a un conflicto mortal hace cuatro años que provocó más de 600.000 muertes, según la Unión Africana.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información de múltiples fuentes, incluidos miembros del TPLF no identificados y fuentes de seguridad, sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.





