Los refugiados de Tigray están huyendo a Sudán en medio de violentos enfrentamientos entre el ejército federal etíope y los rebeldes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) cerca de la frontera. Los combates, que involucran artillería pesada y aviones no tripulados, violan un acuerdo de paz de tres años y generan preocupaciones sobre un posible resurgimiento de la guerra civil. Mientras que los combates se han calmado el domingo por la tarde, ambas partes se acusan mutuamente de intensificar las hostilidades. El conflicto se produce menos de cuatro años después de una guerra devastadora que mató a unas 600,000 personas, según la Unión Africana. Los informes indican explosiones en campamentos de refugiados y tensiones de seguridad aumentadas, lo que llevó a la ACNUR a expresar su preocupación. Los residentes locales en Sudán informan haber oído explosiones y disparos durante el conflicto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del conflicto, citando acusaciones tanto del ejército etíope como del TPLF sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.





