Alemania se enfrenta a crecientes preocupaciones por las pérdidas de empleos industriales atribuidas a la competencia desleal de China, lo que llevó al gobierno federal a adoptar una postura más dura hacia Beijing. Los políticos de los Verdes y la CDU advierten de un "shock de China" que amenaza la base industrial de Alemania, particularmente en sectores intensivos en tecnología como la fabricación de automóviles y la maquinaria. Destacan temas como la moneda artificialmente baja de China, los subsidios estatales y el exceso de capacidad como factores que socavan la industria alemana. El gobierno ha propuesto medidas que incluyen aranceles compensatorios más altos, trato preferencial para los proveedores de la UE en programas de financiación pública y requisitos para que los inversores extranjeros compartan conocimientos tecnológicos con socios de la UE.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta advertencias de políticos de diferentes partidos sobre el impacto de China en la industria alemana y describe posibles respuestas políticas.



