Al menos 32 ciudadanos canadienses y residentes permanentes están desaparecidos después de las graves inundaciones repentinas en Nepal y el Tíbet, que han causado una destrucción generalizada y pérdidas de vidas. La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, confirmó este número durante una actualización el viernes, afirmando que el paradero de estas personas aún no se ha confirmado. Muchos de los desaparecidos son indocanadienses que participan en una peregrinación religiosa al monte Kailash y al lago Mansarovar. En respuesta, Canadá ha desplegado a cinco funcionarios consulares a Katmandú para ayudar a localizar a los desaparecidos y apoyar a sus familias. Además, Canadá ha prometido 5 millones de dólares en ayuda humanitaria para abordar la crisis en Nepal, centrándose en proporcionar recursos esenciales como alimentos, refugio, agua, saneamiento y atención médica. Las inundaciones han provocado al menos 600 muertes reportadas y aproximadamente 2.500 personas aún están desaparecidas en las regiones afectadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo proporciona información fáctica sobre la respuesta del gobierno canadiense a la catástrofe de las inundaciones en Nepal y el Tíbet, incluyendo el despliegue de funcionarios consulares y la provisión de ayuda humanitaria.






