Andy Burnham, el Primer Ministro, anunció una ofensiva contra los "hucientes deshonestos" y los "constructores vaqueros" como parte de los esfuerzos para mejorar las protecciones para las personas financieramente vulnerables. La iniciativa incluye exigir a los hucientes privados en Inglaterra y Gales que sean acreditados por la Junta de Conducta de Aplicación (ECB), asegurando que se adhieran a los estándares profesionales y proporcionando un proceso de quejas independiente. La medida sigue a las críticas de que el gobierno retrasó la implementación de regulaciones, con el Ministerio de Justicia planeando imponer una regulación de los hucientes independientes. Los defensores de los consumidores han expresado su preocupación por el comportamiento agresivo, la sobrecarga y el trato injusto por parte de los hucientes. Además, un esquema respaldado por el gobierno tiene como objetivo ayudar a los consumidores a identificar constructores y comerciantes confiables a través de un programa de certificación.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las acciones del gobierno como una respuesta a la preocupación pública y la defensa, sin elogiar ni criticar abiertamente las políticas.



