El primer ministro Andy Burnham critica a los constructores no regulados ("constructores vaqueros") por explotar a personas vulnerables y causar daños financieros, citando una pérdida de 14.300 millones de libras esterlinas durante cinco años. Destaca un caso en el que un propietario intentó suicidarse después de quedarse con una casa insegura debido a una mala mano de obra. El gobierno planea introducir dos iniciativas para abordar este problema: una aplicación de protección de pagos llamada Trusted Payments, que garantiza que los pagos se realicen solo al completar los hitos del proyecto, y un esquema de códigos aprobados destinado a elevar los estándares de la industria a través de asociaciones con organizaciones comerciales. Ambos programas son respaldados por el gobierno pero no financiados directamente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la postura del Primer Ministro contra los constructores no regulados y describe las soluciones respaldadas por el gobierno.





