La Comisión Europea ha decidido revocar una contribución de 2 millones de euros a la Fundación de la Bienal de Venecia, citando el regreso de Rusia a la Bienal 2026 después de su exclusión debido a la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Esta medida, llevada a cabo por la Agencia Europea para la Educación y la Cultura (EACEA), se basa en la creencia de que la participación rusa contradice los valores de la UE como la democracia, el pluralismo y la libertad de expresión. El pabellón ruso, propiedad del estado ruso, alberga un proyecto de actuación y música desarrollado por alrededor de cincuenta artistas seleccionados por las autoridades rusas. Aunque el espacio está cerrado al público, la instalación es visible desde el exterior a través de una pantalla grande, reavivando los debates sobre su participación. La decisión ha provocado fuertes reacciones de representantes culturales y de Ucrania que ven la presencia rusa como una forma de poder blando y "guerra híbrida".
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión como una clara alineación con los valores de la UE contra la influencia rusa, haciendo hincapié en los principios democráticos y criticando el poder blando ruso.




