En un incidente de ciberseguridad, los piratas informáticos conocidos como Rhysida rompieron los sistemas municipales de Berlín y filtraron 5.79 TB de datos, incluida la información personal de los empleados, contratos, números de teléfono y contraseñas. Los atacantes no exigieron dinero en rescate, lo que llevó a la exposición de datos confidenciales. Las autoridades de Berlín han lanzado cuatro grupos de trabajo para evaluar el daño y prevenir futuros incidentes. Planean contactar a las personas y organizaciones afectadas para obtener apoyo. La violación se considera un delito contra el estado, y se espera una acción legal, aunque perseguir a actores extranjeros puede ser un desafío. Los datos robados incluyen 1.4 millones de archivos relacionados con el suministro de agua, las centrales eléctricas, el almacenamiento de combustible y otras infraestructuras. Comentadores debaten si los datos expuestos eran accesibles principalmente al público o si existía un riesgo significativo de privacidad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente de piratería informática como un acto justificado de transparencia, sugiriendo que los gobiernos ocultan información al público.




