Una pareja de Chile, Anselmo Pérez y Alicia Briones, dejaron a sus hijos una cuenta corriente en el Banco Itaú en la región de Biobio. Sin embargo, el acceso a la herencia se convirtió en una prolongada batalla legal. Los niños se pusieron en contacto repetidamente con el banco durante cuatro años para verificar el estado de la cuenta, solicitar fondos y liquidar la herencia. A pesar de múltiples solicitudes, los empleados del banco se negaron sistemáticamente a proporcionar información sobre la cuenta de los padres fallecidos. En mayo de 2025, después de acciones legales iniciales, el Banco Itaú finalmente reconoció la existencia de la cuenta que contenía aproximadamente 100.000 euros. Sin embargo, el banco afirmó que los fondos ya habían sido donados a los bomberos voluntarios chilenos bajo una ley que rige las deudas heredadas, que se aplica si una cuenta permanece inactiva durante dos años.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un balance equilibrado de las posiciones de ambas partes, los representantes del banco afirman que siguieron la ley y los herederos cuestionan la legalidad de la donación.




