Un oficial de registro civil llamado Federico García Parra fue asesinado por hombres armados en Zapotitlán Tablas, ubicado en la región Montaña del estado de Guerrero. García Parra había denunciado previamente ataques llevados a cabo por la organización criminal 'Los Ardillos' en la comunidad de Huitzapula. Según informes policiales, fue baleado mientras salía de su escuela en el municipio después de clases. Sobrevivió al primer ataque pero fue mortalmente baleado de nuevo por los atacantes que lo persiguieron. García Parra se había convertido en una voz prominente en Huitzapula, exponiendo los ataques llevados a cabo por Los Ardillos desde áreas montañosas utilizando drones. El incidente ocurrió en medio de la violencia en curso en Guerrero, donde varias personas han sido asesinadas en los últimos días.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico del asesinato de un funcionario local que estaba denunciando activamente el crimen organizado.





