El ministro de Seguridad chileno, Arrau, negó cualquier división interna dentro de la coalición gobernante sobre la reforma de seguridad, afirmando que hay consenso para continuar mejorando y modificando la propuesta. Enfatizó la apertura a refinar aspectos como limitar la duración del estado de excepción e implementar mecanismos de supervisión. Arrau también abordó las acusaciones que lo vinculan a Fernando Cerimedo, un consultor argentino acusado de usar redes de bots para influir en las elecciones, negando cualquier conexión y criticando las acusaciones como infundadas y dañinas. Además, Arrau informó tendencias positivas en las métricas de seguridad, incluida una disminución del 17% en homicidios, una caída del 13% en robos violentos y un aumento del 65% en incautaciones de drogas en comparación con el mismo período del año pasado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las declaraciones del ministro, incluida su negación del conflicto interno y su defensa contra las acusaciones.






