Según fuentes familiarizadas con el asunto, estos oficiales fueron identificados para la promoción, pero fueron repentinamente excluidos de la consideración, lo que generó preocupaciones sobre la posible interferencia política dentro de la jerarquía militar.
La decisión de bloquear estas promociones sigue a una serie de acciones controvertidas tomadas por Hegseth desde que asumió su papel como Secretario de Defensa. Su mandato ha estado marcado por esfuerzos para reforzar el control sobre las operaciones y comunicaciones militares, a menudo chocando con las normas tradicionales de transparencia y rendición de cuentas. La medida para detener las promociones de estos oficiales agrega otra capa al creciente escrutinio que rodea su estilo de liderazgo y influencia sobre las fuerzas armadas.
Cuando se le preguntó directamente, Allee afirmó que la lista contiene nombres de individuos cuyo trabajo el comando desea ignorar o no tener en cuenta. Sin embargo, no reveló nombres específicos o razones para su inclusión en la lista, afirmando que no se hace pública. Los comentarios de Allee se produjeron después de un prolongado período de falta de respuesta de los funcionarios del CENTCOM con respecto a cuestiones críticas relacionadas con los recientes conflictos en el Medio Oriente.
La revelación ha provocado indignación entre los defensores de la libertad de prensa, que argumentan que mantener una lista encubierta de periodistas que deben ser ignorados o desacreditados representa una grave amenaza para los derechos constitucionales. Seth Stern, director de defensa de la Fundación Libertad de Prensa, describió la práctica como fundamentalmente inconstitucional y enfatizó que socava las afirmaciones anteriores del Pentágono de que sus políticas restrictivas hacia los medios son neutrales en cuanto al contenido.
A pesar del reconocimiento de Allee, CENTCOM negó tener una "lista negra" formal, afirmando que la afirmación era infundada. S. funcionario hablando anónimamente sugirió que la oficina de Hegseth había emitido directivas para evitar el compromiso con ciertos periodistas, enmarcando el problema como una cuestión de censura en lugar de preocupaciones de seguridad.
Esta postura se alinea con las críticas más amplias al enfoque de la administración Trump hacia la libertad de prensa, que ha incluido el uso de SLAPPs, demandas estratégicas contra la participación pública, para disuadir la investigación periodística y el despliegue de citaciones del gran jurado para intimidar a los reporteros.
Con la influencia de Hegseth extendiéndose a través de múltiples frentes, la situación subraya la necesidad de una continua vigilancia y escrutinio tanto del público como de las organizaciones de vigilancia dedicadas a preservar los principios democráticos y la comunicación abierta.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor