Javier Preciado Patiño, ex funcionario argentino especializado en mercados agropecuarios, analizó cómo el conflicto entre Rusia y Ucrania ha generado incertidumbre en el comercio global de granos, pero también ha abierto oportunidades para la industria agrícola argentina, especialmente en productos como el trigo y el girasol. Explicó que el conflicto ha transformado la infraestructura portuaria y los buques cerealeros en objetivos militares, lo que ha complicado las operaciones logísticas en ambos países. Destacó ataques contra instalaciones ucranianas y buques cerealeros, así como la escasez de combustible en Ucrania que afecta a la cosecha. Además, destacó la ventaja estratégica de Argentina al poder exportar directamente al océano sin pasar por algunos estrechos, lo que se refuerza con las recientes inversiones en Bahía Blanca, como plantas de procesamiento de Dreyfus y Energía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis equilibrado de los impactos geopolíticos en la agricultura, centrándose tanto en los desafíos como en las oportunidades sin favorecer abiertamente ninguna postura política.






